Casi sin querer la hermosa princesa, crecida ya, se reencuentra con un viejo amor. Lo encuentra apasionadamente irresistible, lo recuerda frescamente, le embriaga una calida emoción. Se sube a el y se mece, con los ojos perdidos en la nada y una sonrisa picara en sus labios. Fin.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario